
- Si te digo la verdad, yo creo que no deberíamos tomar un modelo y seguirlo tal cual, cada cual debería tener el suyo propio, por tanto yo seguí el paradigma YO.
- Pero eso es hacer trampas, ¿no?
- Bueno, quizá un poco. El modelo aristotélico es teleológico, basado en la virtud y la felicidad, la felicidad como fin... el kantiano es deontológico, prima el deber, sin caer en la falacia naturalista, muy formal, donde lo que importa es la voluntad no el fin.
- Ya veo...
- Yo simplemente cojo lo que es mejor de cada uno y hago una ética moderna.
- Eso es una trampa con el Hades de grande... ya hablaremos de este tema en profundidad.
- Eso quiere decir que me quedo otro rato ¿o no?
- No deberías, ya veremos, ya veremos... - y el viaje prosiguió.
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